Diario de lectura: La broma infinita, de David Wallace Foster (I)

Estándar

Pues sí, amigos, me he decidido por fin a cometer esa pequeña locura que cualquier aficionado a la literatura debería cometer alguna vez en su vida: estoy leyendo La broma infinita.

Martin A. La Regina

Puesto que sólo he leído 40 páginas y no es fácil hacer un resumen con tan poca información, me limitaré a copiar la sinopsis que podéis encontrar en la contraportada:

“Un lugar: Enfield, Massachusetts, en una América gobernada por el totalitarismo ecológico de la ONAN, en guerra perpetua contra el ultraviolento antiONANismo de Quebec. Una institución: la Academia Enfield de Tenis, destinada a abolir todo placer. Una familia: Los Incandenza. James, cineasta après-garde, su promiscua mujer, Avril, y sus tres hijos: Orín, seductor transnacional, Mario, cineasta enano, deforme, de gran sensibilidad y Hal, promesa del tenis juvenil. Una película: La broma infinita, con el poder de enloquecer a todo el que la vea y destruir así la civilización. El arma perfecta por la que todos se enzarzarían en la Guerra Final por el control de América”.

Compré este libro en papel a pesar de poder leerlo en formato electrónico porque, según tenía entendido, es un libro bastante complejo y es necesario revisar páginas leídas anteriormente, especialmente algunas que son recurrentes dentro de la historia. Y menos mal, la verdad. Yo, que odio subrayar los libros, tengo ya las primeras 40 páginas llenas de rayas y anotaciones, porque resulta imposible no perderse con tanta historia.

En alguna de las guías que miré antes de comenzarlo decían que le dieras una oportunidad, que en las primeras 300 páginas plantea varias tramas y parece que nada tiene sentido, así que en esas ando. En una primera impresión, puedo decir que estoy ya bastante enganchada. Me encanta su estilo y, aunque es cierto que es bastante confuso, sigo adelante con la convicción de que en algún momento todo cobrará sentido. Eso sí, ahora entiendo por qué lo llaman literatura histérica.

SPOILERS (marca el párrafo con el cursor para leerlo): El segundo capítulo (el de Erdedy esperando la marihuana) me parece ya una obra maestra. Si se mantiene así el resto del libro, mi vida no volverá a tener sentido cuando lo termine. Y el giro del conversador que resulta ser el padre es brutal. La verdad, con apenas 40 páginas ya tengo la sensación de que no quiero que este libro termine nunca. Espero seguir manteniendo esta sensación durante las más de 1000 páginas que me quedan.

 

Y vosotros, ¿lo habéis leído? ¿Alguien tiene algún truco o consejo para leer esta maravilla sin volverse loco?

 

La broma infinita (Infinite Jest), de David Foster Wallace

  • Nº de páginas: 1212
  • Encuadernación: Tapa blanda bolsillo
  • Editoral: Debolsillo
  • Año de publicación: 2011
  • ISBN: 9788499892474
Anuncios

6 comentarios en “Diario de lectura: La broma infinita, de David Wallace Foster (I)

  1. jaja “pequeña lectura” , pues yo comencé a leerlo hace poco, y debo admitir que es bien adictivo, ( debo admitir que lo adquirì por un motivo superficial, y la razòn es que era voluminoso ) voy recién al inicio, lo cual ya es bueno estar enganchado de su lectura, me llama siempre la atención como los autores pueden extender un escrito de tantas paginas , (eso a veces me desconcentra) no me e puesto fecha para terminar, pero me alegro que no estoy solo en esa lectura que es como atravesar el desierto, sabiendo que saldrás distinto de su experiencia, saludos. 🙂

    Me gusta

    • ¡Pequeña locura! Que de pequeña lectura no tiene nada ;D

      Qué entretenido, me gusta también que hayas acabado por aquí y podamos ir comentando sobre la marcha. Estoy contigo en que a veces desconcentra la cantidad de páginas, y a veces también me pregunto cómo es posible que todo eso haya salido de la cabeza de una misma persona. ¿Cómo lo haría para que no se le descuadrara la historia?

      En fin, que lo disfrutes y ya vamos comentando, gracias por tu comentario, ¡un saludo!

      Me gusta

      • Supongo que ante tanta compulsividad desbocada y extensa, acabò con la cuerda apretando su cuello…si, diría que la tónica es la desconcentraciòn, me desconcentra precisamente eso que tu dices, y a menudo se me vienen preguntas como ¿cuanto tardó en escribir? ¿ y el editor que cara puso cuando lo vio? ¿ no era más rentable dividirlo en una trilogía?, si Wallace estuviera en nuestra mesa conversando, seríamos pésimos oyentes.

        Me gusta

      • Jajajaja la verdad es que sí, se me ocurren las típicas preguntas estúpidas que él probablemente odiaría. Por suerte o por desgracia, nunca tendremos ya la oportunidad de resolver nuestras dudas 😦

        Me gusta

      • creo que es el momento de contactar al editor,¡¡ no se pierde nada con intentarlo, las reglas están para romperlas y las dudas para satisfacerlas, así seremos investigadores de la “historia oculta” de los libros “distractores”, no es mala idea verdad? 🙂

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s